Hoy os traigo la historia de la archiconocida y admirada Audrey Hepburn, para empezar os contaré un poquito de su historia, nació en Bruselas en 1929, cuando contaba con 10 años sus padres se separan y se marcha a vivir a Londres donde empieza a estudiar danza y arte dramático. Pronto llegaría la segunda guerra mundial que acabaría con su triste infancia. Años más tarde se dedicó a trabajar como corista en pequeños teatros y a realizar pequeños papeles en diferentes películas. Ya en 1952, el director William Wyler le ofreció un trabajo en Vacaciones en Roma, a partir de ahí su vida dio un giro completo y ganó un oscar a la mejor actriz, a partir de este período, comienza a rodar sin parar películas como, Desayuno con diamantes, Historia de una monja, Sabrina, Charada... entre otras. En 1954, se casa con el actor Mel Ferrer con el que mantiene una relación de 10 años, en el 1969, y tiene un hijo llamado Sean, se casa de nuevo, esta vez con su psiquiatra, Andrea Dotti, del que nace su hijo Luca Andrea, pero poco tiempo más tarde y debido a las infidelidades de su marido, se divorcia. Poco tiempo más tarde se retira para cuidar de sus dos hijos a una casita de campo en Suiza , lejos de la ciudad y del bullicio.
Se aleja del cine pero sigue frecuentando los sets de filmación donde conoce al que ella denomina, su único fiel amor, Bob Wolders.
En el 88 fue nombrada embajadora de UNICEF, y su solidaridad marcó los últimos años de su vida hasta que le detectaron una grave enfermedad, un cáncer de colon que termino con su vida en 1993.
Hoy Audrey nos deja una imagen, una personalidad y un estilo inolvidables.
Su última actuación fue con el rey Midas de Hollywood, Steven Spielberg, en Always (1989), donde su sola presencia hace eterna referencia a la frase inscripta en su funeral: "Si en el cielo existen los ángeles, estoy convencido de que deben tener los ojos, las manos, el rostro y la voz de Audrey Hepburn".

















